Sólo falto lo de Larissa Riquelme para que la cosa fuese redonda (cual Jabulani). Pero la buena moza ha dicho que igualmente se despelotará, que ella lo hace por el pueblo, por España y por vicio también. Es más, sus compatriotas ya le están echando un cable. Duro ha sido llegar a semifinales. que me perdonen las mamás por mis exageraciones pero ha sido peor que un parto.

Estamos ahí a pesar de que andamos físicamente flojos, nos han breado a patadas (con la macabra complicidad de los árbitros) y Torres sigue sin dar una a derechas. El partido fue la misma mierda de siempre pero con un inesperado final feliz. La prensa lusa lo resumió a la perfección: "ni jugaron como nunca ni perdieron como siempre". Así de caprichoso es el fútbol.
Recuerdo que en el 94 nos enfrentamos en cuartos con una selección italiana que era poderosísima (Baggio, Costacurta, Maldini, Donadoni, Baresi, ...) y les plantamos cara con esfuerzo y cojones. Merecemos pasar aquellos cuartos y lo habríamos hecho de no haber fallado Salinas la ocasión más clara de su vida.
Recuerdo que en el 94 nos enfrentamos en cuartos con una selección italiana que era poderosísima (Baggio, Costacurta, Maldini, Donadoni, Baresi, ...) y les plantamos cara con esfuerzo y cojones. Merecemos pasar aquellos cuartos y lo habríamos hecho de no haber fallado Salinas la ocasión más clara de su vida.

Recuerdo el Mundial de Corea 2002 (la mayor estafa del fútbol en el siglo XX) en el que nos merendamos a los coreanos. Con un Joaquín que, posiblemente, hizo el mejor partido de su vida y, como buen español, lo coronó fallando el penalty que nos mandaba a casa. En aquella ocasión también merecimos pasar pero fuimos víctimas de uno de los robos más oscuros en la historia del fútbol. Aquellos goles injustamente anulados y aquella vaselina de Morientes que nunca entró tras pegar en el palo me hizo tener pesadillas durante días y renegar del fútbol durante meses.

Y finalmente recuerdo la tarde-noche de ayer. Un partido disputadísimo en el que Paraguay mereció pasar tanto como España. De hecho, de las tres eliminatorias de cuartos que hemos disputado últimamente en los Mundiales, esta ha sido en la que hemos ofrecido nuestra cara más pobre. Y sin embargo pasamos. Porque esta vez la pelotita dio en el palo, le cayó a Villa, volvío a dar al palo dos veces y finalmente entró.
Unos hablarán de competitividad, otros de la suerte del campeón. Yo sólo sé que de la mano del genio David Villa hemos hecho historia por una puta vez y ahora toca disfrutarlo. Que vengan los que vengan y que pase lo que pase. Es el momento de sonreir.

Y finalmente recuerdo la tarde-noche de ayer. Un partido disputadísimo en el que Paraguay mereció pasar tanto como España. De hecho, de las tres eliminatorias de cuartos que hemos disputado últimamente en los Mundiales, esta ha sido en la que hemos ofrecido nuestra cara más pobre. Y sin embargo pasamos. Porque esta vez la pelotita dio en el palo, le cayó a Villa, volvío a dar al palo dos veces y finalmente entró.
Unos hablarán de competitividad, otros de la suerte del campeón. Yo sólo sé que de la mano del genio David Villa hemos hecho historia por una puta vez y ahora toca disfrutarlo. Que vengan los que vengan y que pase lo que pase. Es el momento de sonreir.


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