Acabo de ver el últimísimo capítulo de South Park y sólo puedo decir que estoy bastante cabreado y preocupado. Siempre he tenido la convicción de que en una sociedad libre todo el mundo tiene derecho a dar su opinión, aunque sea menos útil que un rebuzno. Soy consciente de que hay desventajas en esto. Me irrita tener que escuchar a algún imán señalando la inferioridad de la mujer o que tal o cual obispo suelte que los homosexuales son enfermos. Pero es algo con lo que puedo vivir, lo tolero. Lo que me subleva de sobremanera es la censura en sus dos vertientes: La censura que te imponen y la censura que te impones (la llamada auto-censura).
La auto-censura me cabrea aun más si cabe. No soporto tener que morderme la lengua ante las amenazas y posibles coacciones de los que me tengan que escuchar. Es más, ni si quiera soporto que sean otros los que tengan que pasar por eso.
La auto-censura me cabrea aun más si cabe. No soporto tener que morderme la lengua ante las amenazas y posibles coacciones de los que me tengan que escuchar. Es más, ni si quiera soporto que sean otros los que tengan que pasar por eso.
Los Super Amigos, formados las deidades y profetas de las más famosas religiones: Buda, Krishna, Mahoma (censurado), Jesucristo, Sea Man, Lao Tzu y Joseph Smith.
Como muchos sabrán, en el año 2005 el periódico danés Jyllands-Posten publicó 12 viñetas con el profeta Mahoma de protagonista. Los países islámicos lo consideraron una provocación, al igual que la Iglesia Católica. El gobierno danés, convencido en que sus ciudadanos tienen el derecho a la libertad de prensa, se negó a pedir disculpas, lo que avivó aun más la polémica.
A pesar del apoyo del gobierno, los ofensores no se salieron de rositas y se vieron obligados a esconderse debido a amenazas de muerte llegadas al periódico. A partir de aquí surgió el debate acerca de los límites en la libertad de expresión. Recuerdo que en España, la revista El Jueves abordó el tema cayendo en una autocensura que según algunos es irónica y según otros (entre ellos su director y yo mismo) no es del todo intencional.

Este debate se ha reavivado hace unos días con las amenazas que han recibido los creadores de South Park en una web islamista. Para el que no siga la serie (¡mal hecho!) en los dos últimos capítulos hasta el momento (200 y 201) las celebrities, lideradas por Tom Cruise, deciden amenazar al pueblo de Stan y compañía para que les entreguen al profeta del Islam. El objetivo no es otro que obtener "El poder de inmunidad Mahoma", la única celebridad con la que nadie se puede meter.
No es casual que un show que nunca ha tenido pelos en la lengua haya optado por este tema para celebrar su capítulo 200. Tampoco es la primera vez que Trey Parker y Matt Stone abordan esta cuestión en su serie. En un capítulo anterior, una conocida serie de dibujos (Padre de Familia) pretendía emitir una caricatura de Mahoma, lo que provocaba el pánico por South Park y el resto del país ante la posibilidad de recibir ataques terroristas. En otro de los capítulos, Stan pedía ayuda a los citados Superamigos y entre ellos estaba Mahoma sin censurar.
Sin embargo, en estas nuevas entregas, cada vez que aparece Mahoma lo único que vemos es un cuadrado negro con la palabra "Censurado". Jesucristo le explica a Stan que las cosas han cambiado, y que Mahoma no volverá a aparecer más porque puede ofender a la gente. En el episodio que acabo de ver, no solamente la imagen de Mahoma está censurada, su propio nombre ha sido sustituido por un desagradable pitido (similar al que se usa cuando algún personaje suelta tacos).
Todo esto me preocupa porque lo que está en juego aquí no es otra cosa que la Libertad de Expresión por la que tanta gente ha sufrido. Esta libertad es el pilar de un estilo de vida, de nuestra cultura. South Park es un claro estandarte de todo esto. Por desgracia, incluso ellos han tenido que pasar por la humillante situación de la auto-censura.
No es casual que un show que nunca ha tenido pelos en la lengua haya optado por este tema para celebrar su capítulo 200. Tampoco es la primera vez que Trey Parker y Matt Stone abordan esta cuestión en su serie. En un capítulo anterior, una conocida serie de dibujos (Padre de Familia) pretendía emitir una caricatura de Mahoma, lo que provocaba el pánico por South Park y el resto del país ante la posibilidad de recibir ataques terroristas. En otro de los capítulos, Stan pedía ayuda a los citados Superamigos y entre ellos estaba Mahoma sin censurar.
Sin embargo, en estas nuevas entregas, cada vez que aparece Mahoma lo único que vemos es un cuadrado negro con la palabra "Censurado". Jesucristo le explica a Stan que las cosas han cambiado, y que Mahoma no volverá a aparecer más porque puede ofender a la gente. En el episodio que acabo de ver, no solamente la imagen de Mahoma está censurada, su propio nombre ha sido sustituido por un desagradable pitido (similar al que se usa cuando algún personaje suelta tacos).
Todo esto me preocupa porque lo que está en juego aquí no es otra cosa que la Libertad de Expresión por la que tanta gente ha sufrido. Esta libertad es el pilar de un estilo de vida, de nuestra cultura. South Park es un claro estandarte de todo esto. Por desgracia, incluso ellos han tenido que pasar por la humillante situación de la auto-censura.

Me gustaría aclarar que no pretendo convertir esto en un alegato contra el Islam, ni si quiera en un debate religioso. El tema es mucho más profundo. Estoy hablando de la libertad que tiene un invidiuo para expresar lo que piensa o siente sin tener por ello que recibir castigo o amenazas de ningún tipo.
Me estoy refiriendo, por poner un ejemplo completamente distinto, al derecho de un aficionado al fútbol a ir con su camiseta de su equipo y tomarse una cerveza en el bar del pueblo del equipo rival sin tener que aguantar miradas, insultos o gente que "buenamente" le aconseja que se quite eso porque está "provocando" a cuatro violentos descerebrados.
Me estoy refiriendo, por poner un ejemplo completamente distinto, al derecho de un aficionado al fútbol a ir con su camiseta de su equipo y tomarse una cerveza en el bar del pueblo del equipo rival sin tener que aguantar miradas, insultos o gente que "buenamente" le aconseja que se quite eso porque está "provocando" a cuatro violentos descerebrados.
Me hubiese encantado que el guión hubiese puesto toda la carne en el asador tal y como hizo con Buda (que sale esnifando coca) o Jesucristo (que le da una paliza a unos niños). Pero entiendo que esa gente tiene una vida, una familia y mucho que perder. Y no es lo mismo que te demande Tom Cruise a que unos terroristas te digan que podrías acabar igual que Theo Van Gogh (el director holandés asesinado tras la emisión de su cortometraje anti-islamista "Sumisión").
Desgracidamente las cosas están así. Los violentos se han salido con la suya. Sólo me queda felicitarles, Mahoma sigue siendo intocable. Y nosotros un poco menos libres.
Desgracidamente las cosas están así. Los violentos se han salido con la suya. Sólo me queda felicitarles, Mahoma sigue siendo intocable. Y nosotros un poco menos libres.





