domingo, 26 de agosto de 2012

¿Y si Juego de Tronos tuviese lugar en la España medieval? (parte I)

En esta ocasión tengo preparado un ejercicio de Historia-Ficción que llevo barruntando desde que hace ya más de un año me enganché a la serie de HBO Juego de Tronos (adaptación de las novelas que forman la saga Canción de Hielo y Fuego).

El escritor George R.R. Martin ha manifestado muchas veces que su famosa saga está inspirada la historia medieval, principalmente en la Guerra de las Dos Rosas que enfrentó a la casa de los Lancaster (cuyo equivalente en la serie serían los Lannister) contra la casa de los York (cuyo equivalente serían los Stark) por el trono de Inglaterra durante el siglo XV.

Barriendo un poco para casa pienso que de haberse inspirado en la Historia Medieval española la cosa podría haber dado incluso más de sí, dado que en nuestra península coexistieron realmente multitud de reinos y culturas durante siete siglos.

Por ello me hago esta pregunta a modo de juego: ¿Y si los reinos y familias de Juego de Tronos estuviesen inspirados en los reinos de la España medieval?. A partir de aquí, me surgen muchas otras: ¿Son los Baratheon los equivalente a los castellanos? ¿Es el Reino del Norte Euskal Herria? ¿Tienen los catalanes algo de Lannister? ¿Y qué pasa con la Guardia de la Noche? Después de estudiarlo e incluso debatirlo con otra gente estas son mis conclusiones.

jueves, 16 de agosto de 2012

Vacaciones 2.0 terminadas

Después de las merecidas vacaciones de junio en Alicante donde pude disfrutar del sol, la playa, la comida y mimitos maternos dimos paso a un período de tiempo de trabajo hasta que el día 4 de Agosto disfruté otros diez días más de vagancia.

Porque ha sido eso, pereza y vagancia a más no poder, he dado vergüenza ajena algo completamente demencial. Durante este tiempo me puse al día con algunas películas que tenía atrasadas, con algunos comics que tenía por casa esperando este momento y con videojuegos que no había podido terminar.

lunes, 2 de julio de 2012

Eurocopa Cabana (parte 5): La mejor Selección de la Historia


Y España rompió los moldes. Y lo hizo a lo grande. Con clase, con agallas, con honor y, sobre todo, con fútbol. La paliza propinada a Italia (la segunda mejor selección del torneo) perdurará durante décadas en la memoria colectiva de los amantes del balompié. No se trata únicamente de ganar la Triple Corona (dos Euros y un Mundial en medio). Es la manera en la que se ha conseguido. Nunca antes vista. Puede que nunca más. El tiempo dirá.


El camino no ha sido fácil. Como si de un videojuego se tratase, el nivel ha ido subiendo hasta cuotas altísimas a medida que despachábamos a nuestros rivales. Goleada a Irlanda, Sufrimiento ante una ordenada Croacia, Templanza ante Francia y una montaña rusa de vértigo ante la luchadora selección de Portugal. La final ante Italia prometía ser una locura, a tenor de los precedentes históricos y el empate en nuestro debut (calificado por muchos como el mejor partido del torneo).

Pero estos chicos están hechos de una pasta especial. Quién me habría dicho hace 4 años que estaría tranquilamente viendo a la Roja en una final luchando por su tercer gran torneo consecutivo. Casillas, Iniesta, SilvaXavi (¡qué animalada de futbolista!), Ramos, Alonso, ... Son demasiado buenos. Hasta un pesimista sin remedio como yo veía clara la victoria. Difícilmente tendrá nadie una generación de jugadores de tanta calidad en un mismo espacio-tiempo. A veces pienso de que todo esto es un sueño pero luego llega la subida de la prima de riesgo y me despierto violentamente.

La superioridad de España sobre Italia se notó desde el primer minuto. Es curioso porque en la primera parte la posesión estuvo repartida a un 50% para los dos equipos. Daba igual. A diferencia de encuentros anteriores, cuando España tenía el balón creaba verdadero peligro, con Cesc de "falso nueve" combinando entre los dos centrales italianos con Iniesta, Silva y un Xavi profundamente inspirado las ocasiones se sucedían una tras otra. Un pase impresionante de Iniesta sobre Cesc le sirvió para poner atrás un centro que Silva remató a la escuadra. Este equipo es tan bueno que mete goles de cabeza con el posiblemente jugador más bajito del torneo. Lo dicho, demasiado buenos.

Arguineguín, tierra de magos

A raíz de nuestro gol los italianos se vinieron algo arriba tratando de imponer su ritmo con entradas por las bandas. Ahí es donde se notó nuestra madera de campeón. Sin perder los nervios, Ramos y Piqué (la mejor pareja de centrales del mundo) se dedicaron a poner sus escudos a servicio del capitán Iker. Pasada la tormenta transalpina el equipo se rehizo y comenzó a tocarla de nuevo. Antes del descanso Jordi Alba (para mí la revelación de este campeonato) se unió a la fiesta, cogió su moto para escaparse por la banda izquierda y tras un nuevo pase milimétrico de Xavi se plantó ante Buffon y lo batió como los cracks. Anda que se puso nervioso el chaval.

En la segunda parte los italianos volvieron a buscar la portería contraria con intensidad tratando de encontrar el gol que los volviese a meter en la final. Nuevamente no encontraron recompensa. El cerebro italiano Pirlo seguía sin oler la pelota y eran incapaz de conectar bien con los de arriba. A pesar de ello Di Natale, que había entrado por un agotadísimo Casano, tuvo en sus pies la oportunidad de hacer el 2-1. Ahí se topó con San Iker, que lleva años haciendo méritos para un Balón de Oro que jamás ganará (al fin y al cabo es español y el premio lo da France Football, los de los guiñoles, vaya).

Mientras España estaba inspiradísima y fresca a Italia no le salía nada. Y como a perro flaco todos son pulgas, a la lesión de Chielini hubo que sumar la de Thiago Motta, que llevaba tan solo unos minutos en el campo y era el tercer cambio. Con razón decía Vicente del Bosque que el nunca hacía el tercer cambio por lo que pudiese pasar. Va a resultar que este señor, que tiene dos Champions, una Eurocopa y un Mundial sabe algo de fútbol y tal.

Con un hombre más y la final prácticamente decidida los nuestros se dedicaron a jugar la pelota con calma, esperando que el cansancio hiciese mella en la squadra azurra. Por este momento yo ya estaba tranquilamente repachingado sobre el sofá haciendo bromas y chistes con los amigos sin prácticamente prestarle atención a lo que sucedía en la pantalla.

La entrada de Pedrito nos dió más velocidad arriba y, con espacios, el canario es un diablillo que te hace un roto a la mínima. Sin embargo la sentencia final no acababa de llegar. Parecía que quisiésemos prolongar cruelmente la agonía de los italianos. No fue hasta la entrada de Fernando Torres por Cesc que el equipo recuperó la senda del gol. Un par de minutos le sirvieron al de Fuenlabrada para cerrar la final con un 3-0 ante Buffon a pase nuevamente de... sí, Xavi. Como anécdota comentar que Torres es el primer jugador en la Historia que marca en dos finales de la Eurocopa. Está claro que ese chaval ha nacido bajo una buena estrella.

El broche de oro lo puso Juan Mata, que acababa de entrar como último cambio. Torres se quedó nuevamente solo ante Buffon y, generoso, cedió con el exterior magistralmente para que su compañero en el Chelsea solo tuviese que empujarla a puerta vacía. Con esta asistencia Torres pasó a convertirse en el máximo goleador del torneo con 3 tantos. ¿He dicho ya que este chaval nació con estrella?

Con Iker Casillas pidiéndole respeto (o quizás piedad) al árbitro concluyó un partido que acabó 4-0 como podía haber acabado 8-1. Luego llegó el espectáculo al que extrañamente estamos empezando a acostumbrarnos. Algo que hace cuatro años (y perdonen que insista tanto en esto) yo sólo recuerdo haberlo visto jugando a la Play Station con mi hermano.

No sé qué más nos queda ahora. ¿Brasil 2014? Primero toca clasificarse en un grupo con Francia (ojito) y luego Dios dirá. Yo dudo mucho que volvamos a vivir algo así en mucho tiempo pero que nos quiten lo bailao. Ahora ya podemos decir con todas las de la ley que esto no es ningún espejismo. Somos grandes, somos gloriosos. Esto va para los anales de la Historia.

viernes, 29 de junio de 2012

Eurocopa cabana (parte 4): La Leyenda de España


Tengo escalofríos. Mira que me dije a mí mismo que si ganásemos Eurocopa y Mundial (casi nada) nunca más volvería a ver los partidos con nervios. Al fin y al cabo, ya había visto a mi equipo consiguiendo esos títulos al menos una vez y no había tenido que apagar la Play Station luego.

Por fortuna o por desgracia, el fútbol no entiende de lógica y, cuando eres fan de los de verdad, los nervios nunca perdonan. Estamos en la final de una Eurocopa, el segundo torneo más importante del mundo después del Mundial y, como es lógico, aquí los Huerfanos de Doom estamos como flanes. No ha sido nada fácil llegar hasta aquí. Nuestro último escollo en el camino, la Portugal de Cristiano Ronaldo, vendió muy cara su piel. Al final todo se decidió de la forma más dramática en la tanda de penalties, con Iker como héroe y Sergio Ramos en plan genio de la lámpara.

El partido fue de los más complicados que hemos disputado. Al igual que hicieron Italia y Croacia, los portugueses supieron encerrar a los españoles en una tela de araña de mediocampistas con tareas defensivas. Los vecinos lusos estaban físicamente bastante mejor que nosotros y trabajaron a destajo para evitar cualquier combinación de nuestros jugones.

Personalmente me recordó bastante a los últimos enfrentamientos entre Madrid y Barsa, con Portugal jugando al estilo Madrid (presionando, luchando, soltando alguna que otra coz) y España en plan Barsa (tocando, tocando y tocando buscando una entrada que no llegaba al no contar con el factor Messi).

Al igual que sucedió con Francia, fue un partido con muy pocas ocasiones, casi todas disparos lejanos y jugadas de estrategia. La diferencia con el encuentro anterior es que nuestro gol no acabó de llegar por lo que minuto a minuto nos caíamos a la inevitable prórroga. En el minuto 88, con España volcada en ataque tras un córner, un contrataque asesino de Portugal (4 para 2) pudo habernos mandado a casa, pero Cristiano Ronaldo volvió a errar en el momento clave. Mala suerte para el portugués, que aun así ha sido el mejor de su país y ha cerrado un buen campeonato.

En el tiempo añadido las fuerzas flaquearon en el bando luso y ahí tomamos el control. Gozamos de oportunidades para ganar, incluyendo otra magnifica jugada de Jordi Alba (el mejor lateral izquierdo del torneo) precedida de un doble sombrero de Pedrito que terminó con un disparo de Iniesta detenido por Rui Patricio.  El destino estaba escrito, nos lo jugaríamos todo a cara o cruz desde los once metros.

La cosa no pudo empezar peor, con nuestro especialista Xabi Alonso fallando su penalty. Debo confesar que en ese momento me vi fuera. Por fortuna, tenemos al "santo" bajo palos. Iker volvió a obrar el milagro y detuvo el primer penalty de los portugueses, situando el marcador en tablas. A partir de ahí se sucedieron los penalties hasta que le tocó el turno a Sergio Ramos, en el cuarto penalty. El de Camas había fallado estrepitosamente en la eliminatoria Madrid-Bayern mandando el balón fuera de órbita. Cuando lo vi tomar la pelota y dirigirse al punto fatídico estaba a punto de derretirme como un azucarillo. Pensaba lo cruel que iba a ser para el chaval ser el causante de la eliminación de sus dos equipos en un mes.

El "duende" es algo inexplicable. Se tiene o no se tiene.

El Dios del Fútbol, aun así, es misericordioso y concede una segunda oportunidad a los que tienen gallardía. Ramos la tuvo. Tuvo eso y unos cojones más grandes que las lunas de Júpiter. Lejos de achantarse, cuando llegó el momento de la verdad tocó la pelota sutilmente para hacer un Panenka que se coló cerquita del travesaño. A partir de ahí supe que España volvería a estar en la final. Bruno Alves falló su penalty y Cesc, el mismo Cesc que nos metió en semifinales ante Italia en la Euro de 2008 volvió a acertar en su disparo, que se coló por la izquierda antes de golpear el poste.

España está por tercera vez consecutiva en la final de un torneo grande. Si me lo dicen hace 4 años no me lo creo. Nadie, se lo creería, ni si quiera los jugadores, artifices de tal magno milagro. Ahora nos espera Italia, que viene de destrozar a Alemania con dos golazos de la bestia Balloteli. ¿Seremos capaces de derrotar a los transalpinos? ¿Escribiremos nuestro nombre como la mejor Selección de la Historia?

miércoles, 27 de junio de 2012

Eurocopa cabana (parte 3): Luchas vecinales

¡Estamos en semifinales! ¡El ciclo victorioso continua! Hoy estoy muy contento. Dentro de unas horas, cuando termine nuestro duelo iberico, puede que esté jodido o puede que esté euforico. En todo caso estaré contento, eso no me lo quita nada.

Para mí, el hito en este torneo ya lo hemos alcanzado. Hemos sobrevivido a Italia pasando como primeros de grupo. Hemos llegado a semifinales y, por si fuera poco en el camino nos hemos cargado a Francia, algo que yo creía imposible (nunca antes habíamos ganado en partido oficial).

Destruyendo la maldición gala


A mí Francia me daba miedito. Vale que estos Bleus no son los de Zidane y Co, pero nuestro pasado con los vecinos galos en materia futbolística es oscuro como el carbón (incluyendo nuestra única final perdida, que yo no viví pero conozco bien). Por si fuera poco, los gabachos siempre han tenido la retorcida habilidad de cruzarse en nuestro camino cuanto mejor estábamos (léanse mi pesimista post). No obstante, estos chavales de La Roja se ve que están dispuestos a romper con cualquier maleficio pasado.

El partido no fue gran cosa. De hecho, a nivel de fútbol y emociones ha sido uno de los peores del torneo. España se encontró con un rival que plantó el autobús (¿doble lateral? ¿no les da vergüenza?) y esperar a que la inspiración de alguno de sus atacantes (Rivery o Benzema) hiciese sonar la flauta. Los nuestros se limitaron a tocar tranquilamente tratanto de minimizar cualquier posibilidad de peligro.

El gol de España (obra de Xabi Alonso, el mejor del partido y un jugador discutido hasta entonces) llegó relativamente pronto tras una gran jugada de Iniesta con Jordi Alba. En condiciones normales aquello tendría que haber abierto el partido, pero Francia parecía más preocupada de recibir un 2-0 que de remontar una eliminatoria que se le iba minuto a minuto mientras los Iniesta, Silva, Xavi y compañía mareaban la pelota en el centro del campo. Al final, Xabi Alonso cerró la eliminatoria tras un penalty a Pedrito, que entró en la segunda parte y revolucionó todo lo que pudo el ataque español.

Xabi remata impecablemente a la red

Fue una victoria más tranquila (a veces hasta aburrida, incluyendo pitos de un público que quería ver más acción) de lo que se podía esperar. Siempre me había imaginado que nuestra primera victoria ante Francia habría de llegar en un partido épico, lleno de alternativas y jugadas al límite. Pero esta ya no es la Furia, ahora somos un equipo mucho técnico y estable. Mejor así, ya no está la patata para tantos trotes.

El duelo ibérico


Ahora toca enfrentarse a otro vecino: Portugal. Como dije en la Eurocopa 2008 cuando superamos a Italia en la tanda de penalties, todo lo que venga ahora a disfrutarlo. A priori somos mejores que nuestros vecinos pero eso no quita que el CR7 te pueda endiñar un chicharrazo y mandarte a tu casa. Esto es fútbol y la teoría no se cumple siempre.

Estoy nervioso como en cualquier partido de fase final pero no es el típico nervio tipo pre-examen de antaño, como en todas aquellas ocasiones en las que nos íbamos para casa en cuartos (o antes). Es más bien la excitación que uno tiene en el cine cuando empieza Star Wars o El Señor de los Anillos. Ese cosquilleo de emoción positiva y satisfacion que siempre hemos anhelado durante tantos años.

Hoy nuestra selección se cita con la Historia para escribir su nombre con letras de oro. No será fácil. En el torneo quedan las cuatro mejores selecciones del continente y cualquiera te puede hacer un hijo. Aun así, tenemos motivos para ser optimistas.

No estoy de acuerdo con la titularidad de Negredo y las ausencias de Llorente y Adrián, pero ahora no es momento de quejas. Toca apoyar con todas nuestras fuerzas. ¡Ánimo España! ¡A por todas!