En Noviembre del año pasado decidí regalarle a un familiar un comic de
Jiro Taniguchi, "El Rastreador". Un buen comic, con un dibujo simple pero a la vez bastante elaborado. No sé bien cómo explicar como pueden encajar ambos conceptos pero lo hace. Los paisajes son muy detallados pero su estilo está lejos del de
OH Great, por ejemplo.
El tema es que este comic me dió la idea de regalarle a mi hermano otra obra de Taniguchi, "
Barrio Lejano". Sin destriparos mucho la historia, el tema que se extrae de la obra es básicamente los condicionantes que hacen que una persona sea como tal, y qué decisiones han variado su vida.

Cada uno de nosotros pensamos que son nuestras decisiones las que condicionan nuestra vida, pero en realidad éstas son muy pocas, nuestra vida se va encauzando entre lo que espera la sociedad de nosotros, lo que espera nuestra familia y nos vamos dejando llevar por la ola, que todo lo arrasa.
Realmente, si te paras a pensar, hay pocas ocasiones en las que una decisión es tuya, propiamente tuya.
Creo que puedo contar con los dedos de la mano las decisiones que he tomado libremente en mi vida. La primera decisión importante fue en 2º de BUP cuando escogí Ciencias en vez de letras.
De ahí pasaron varios años hasta llegar a selectividad y elegir la carrera que "quería" estudiar.
El hecho es que en el fondo esa decisión, siendo mía, no lo fue del todo. Los que me conocen sabrán que quería ser biólogo marino pero la sociedad no quiere biólogos marinos y mi familia ya tenía dos biólogos marinos, uno en casa y el otro vendiendo muebles. Así que no era una opción muy a tener en cuenta, se que podría haber pensado en irme a trabajar al extranjero cuando fuera pero realmente no sopesé nunca esa opción y opté por otra carrera con mayor trabajo pero de la cual realmente no tengo vocación. Creo que nadie tiene vocación real de hacerla, se hace por una serie de cosas, pero no por vocación.

Por aquél entonces también "escogí" a mi pareja,aunque creo que realmente tampoco es una decisión mía o no totalmente mía.
Años después nos medio echaron de casa y escogimos un piso, condicionados por la situación de éste pero esa fue una decisión libre.
Poco después llegó el momento de comprar un coche y esa fue la tercera decisión medio-libre que tomé en mi vida. Contra todo pronóstico me compré un coche viejo, caro de mantener y, eso sí, bonito. Esa decisión fue mía. El precio me obligaba a optar a una gama de coches limitada pero dentro de ella escogí libremente. Quizás sea por eso por lo que le tengo tanto cariño a ese coche, porque es mío, es decir yo le elegí, ¿o realmente me escogió él a mi como
Christine?

El trabajo que tengo lo he medio elegido yo, puede ser la cuarta, pero no ha sido una decisión completamente libre. Además de que mi puesto actual, obviamente, lo ha elegido alguien por mi, y creo que de aquí en adelante incluso ese alguien elegirá mi ubicación. Pero ésto tampoco será una decisión de él, porque si mi entorno familiar no lo ve oportuno, dirá que no, y seguramente me veré obligado a cambiar de trabajo en una decisión que tampoco será libremente mía.
Es decir, que me quedan pocas elecciones libres en la vida, porque realmente al mundo no le gusta que seas libre.